Manzana y ordenador, por Irina Fischer (Fotolia)Manzana y ordenador, por Irina Fischer (Fotolia)Manzana y ordenador, por Irina Fischer (Fotolia)Manzana y ordenador, por Irina FischerManzana y ordenador, por Irina Fischer Actualmente, nuevas leyes favorecen la igualdad en el ámbito laboral. Pero, como diría Simone de Beauvoir “el problema de la mujer sigue siendo un problema de hombres”. De nuestros jefes, compañeros, hermanos, amigos y esposos, que tienen que caminar con nosotras en este cambio social.

Cada día, todos somos responsables de seguir impulsando esta revolución silenciosa en nuestra sociedad.Las nuevas generaciones empezarán su viaje a los sueños laborales, de otra manera; probablemente, hombres y mujeres ejercerán su trabajo de forma diferente y exigirán condiciones laborales que les permitan reconciliar su vida profesional y personal, y asegurar las mejores condiciones de desarrollo laboral para cada género.