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Me emocionó que Javier Bardem le dedicará ese codiciado Oscar a Pilar, su madre, imagino que como a muchas de vosotras que tenéis hijos. Después pensé que esa dedicatoria no iba dirigida a una madre omnipresente y amorosa capaz de renunciar a casi todo por el bienestar de sus hijos. Quizá lo que más me conmovió fue que Javier le dedicó su Oscar a una madre independiente, trabajadora y arriesgada que acababa de aterrizar con apenas tiempo para asistir a la ceremonia, porque a pesar de las posibilidades de que ese imponente y extraordinario galardón fuera a parar a las manos de su hijo, ella no quería faltar a su actuación diaria en un teatro de Madrid

No es muy común que se reconozca la importancia de la figura materna en el caminar profesional de los hijos, especialmente, si éstos son varones. Sin ir más lejos, hace un tiempo, la psicóloga de la escuela infantil de mi hijo, me dejo sin palabras al admitir preocupación porque mi niño, de tres años, le había confesado que de mayor quería ser como su mamá…Tal vez debería decirle que ahora quiere ser futbolista…probablemente esta nueva vocación la preocupará menos….al contrario que a mi. Lo cierto es que, en la educación actual, todavía persisten muchos estereotipos arcaicos alrededor de nuestros hijos, y algunos menosprecian nuestra contribución a su formación.

Incluso nosotras mismas solemos medir nuestra aportación maternal casi exclusivamente en términos de amor y entrega a nuestros hijos. Esa desmesurada atención que les proporcionamos durante el proceso de crianza y crecimiento y que nos lleva a aparcar nuestras metas profesionales o incluso nuestro crecimiento personal. Renuncias, que siempre hacemos por “su bien”. Pocas veces nos planteamos la importancia que tendrá en su vida nuestro ejemplo profesional. El valor que podemos trasmitirles si, como Pilar, somos el espejo donde ellos puedan reflejarse.

Hoy Javier nos ha dado una lección, porque no le ha dedicado el Oscar a esa madre afectiva que se olvidó de sí misma para “ser en función de” sus hijos. No, Javier se lo dedico a esa otra madre, mujer profesional que le animó a seguir su vocación, le enseño a andar con pasos de cómico, con orgullo y descaro, y le guió para llegar a ser, como ella, un eminente trabajador de la ficción. Por eso, Javier con su dedicatoria nos anima a todas las madres a servir de ejemplo para nuestros hijos, de modelo a seguir para ayudarles a que se conviertan en profesionales y hombres de bien. …. Javier nos invita a reflexionar sobre la importancia que tiene nuestra carrera profesional en la vida de nuestros hijos, y nos revela que quizá ese sea el legado más importante que podamos trasmitirles…Así que ¡enhorabuena Pilar por haber sabido ser tan buena madre!