Queridos amigos,Manzanas

Después de abrir esta ventana al exterior llena de manzanas, hoy ha llegado el momento de cerrarla temporalmente. No penséis que me he quedado sin manzanas que compartir con vosotros, ni que esta ventana se ha cansado de reflejar mis pensamientos al mundo. La causa es más simple y difícil de solucionar. En esta vida tan cargada de tareas me falta tiempo. Ya habréis podido comprobar como cada vez me resulta más difícil encontrar un espacio propio para sentarme a charlar con vosotros desde esta página.

Tengo una tarea pendiente…ese libro que, prometido hace meses en este blog que nació como un preámbulo de su edición, ha permanecido dormido en un confortable limbo. Este manuscrito ha despertado con fuerza ahora, y me pide paso sin admitir más demora. Así que para él va a ser toda la dedicación de mi tiempo libre.

Os agradezco vuestra compañía puntual e intermitente, tan amable y colaboradora. Hace un tiempo Rosa Montero me dijo que escribir curaba las neurosis, pero con una condición…que lo que escribieras fuera leído, que hubiera alguien que escuchara tus palabras y se hiciera eco de ellas. Vosotros, amigos, habéis sido la resonancia a esta afición mía. Me habéis ayudado a crecer, me habéis dado alas para desarrollar mis ideas, y habéis sido participes y compañeros de esta aventura. Hoy abandono vuestra compañía en la red sólo por unos meses, con la promesa de que nos volveremos a encontrar después del verano.

…Os avisare de mi vuelta para que sigamos compartiendo manzanas.